domingo, 20 de junio de 2010

Dos hombres, dos nombres

Este pasado viernes, mientras regresaba a casa de mi jornada laboral, la radio escupió la noticia del fallecimiento de José Saramago.

A este obrero de la palabra le llegó el reconocimiento público ya sexagenario. Hasta ese momento su producción literaria había sido escasa, justificado por el propio autor debido a que “Sencillamente no tenía algo que decir y cuando no se tiene algo que decir lo mejor es callar”. Ese mismo sentimiento es el que me hace plantearme muchas veces si continuar publicando mis desbarros mentales por este medio.

Volviendo a Saramago, si bien no he devorado apenas dos o tres libros de su, reconozcámoslo, mediática obra literaria, echaré de menos sus aportaciones en la prensa escrita, así como las entradas de “otros cuadernos de Saramago”. Admiraba y compartía en buena medida sus críticas hacia los sectores mas conservadores y religiosos de nuestra sociedad, pero sobre todo admiraba su capacidad de crítica hacía la progresía e izquierda actual, tal y como ya indique hace año y medio en mi por entonces naciente blog.

Bien, pues retomando la situación con la que comenzaba esta entrada, tras una pequeña parada en mi domicilio, y todavía con la noticia de la muerte de Saramago en mi cabeza,  me dirigí a la fiesta infantil que esa tarde se celebraba en el colegio de mis retoños. Una vez allí, rodeado de alborotadoras bestezuelas, entre los padres de las mismas distinguí la figura de una anciano acompañado por una mujer. Aparentemente se debían de tratar de los abuelos de algún alumno, aunque ese anciano de arrugada chaqueta blanca y bastón en mano tenía algo más. No era la primera vez que le veía por el barrio, y ya anteriormente tenía alguna sospecha sobre su identidad. No pude evitar acercarme un poco más hacia él, y mis sospechas se confirmaron… en la fiesta infantil del colegio de mi hijo estaba nada más y nada menos que Rafael Sánchez-Ferlosio.

18062010160 Siempre he sentido bastante vergüenza para dirigirme a algún famoso con el que me he topado, y este caso no fue una excepción. ¿Qué le podía decir? ¿Qué fui incapaz de avanzar mas de 15 páginas con una de sus últimas obras (“God & Gun” - Año 2008)?. Y no evidentemente por la mala calidad de la obra, sino por el hecho de en mi caso he sido incapaz de comprender tal tratado de semiología (cosa que ignoraba hasta que el libro cayo en mis manos recién adquirido). Dicho esto, la única cobardía que hice fue fotografiarle con mi móvil de forma bastante ridícula y disimulada. Como dijo el Vizconde de Valmont vía John Malkovich, “It’s beyond my control”

Me quedaré por tanto con las lecturas juveniles de “El Jarama” y “Alfanhuí”. Esas si fui capaz de entenderlas…

viernes, 28 de mayo de 2010

Club 45


Extraido de la web club45

Es sorprendente ver cómo un artefacto como el single, que nació para ser objeto de consumo en los 60, no sólo ha sobrevivido al paso del tiempo sino que se ha convertido en uno de los más claros referentes de una era que sucumbió ante los encantos del pop y la moda juvenil. El disco de 7 pulgadas simboliza lo efímero, lo intrascendente, incluso lo barato y, sin embargo, tiene un encanto que no han sabido superar otras manifestaciones de cultura popular. El single fue el vehículo perfecto para la “globalización” del fenómeno beat, que apareció en Inglaterra a comienzos de la década y que, como una epidemia, se extendió por los cinco continentes. Alejandro Diez Garín, antes líder de Los Flechazos y ahora al frente de Cooper, desempolva su colección de discos y memorabilia sixties para ofrecernos 90 canciones imborrables. 90 porque es el doble de 45, y a 45 revoluciones por minuto giraban estos sencillos en tocadiscos de todo el globo. 90 porque los singles tienen dos lados y muchas veces era en la cara B donde los artistas podían esquivar la dictadura del éxito inmediato y desarrollar sus ideas más avanzadas en sonido y estilo. Este libro, repleto de anécdotas, detalles y evocadoras imágenes, es imprescindible para fanáticos de los sesenta y amantes de la música en general. Un apasionante viaje por los clubs, los estudios de grabación y las calles que frecuentaron los protagonistas de la explosión beat, los lugares y las canciones donde se esconden las auténticas raíces de la cultura pop.

martes, 25 de mayo de 2010

Monty Python

Ciclo Monty Python. Círculo de Bellas Artes (Alcalá, 42), del 25 de mayo al 6 de junio. Entrada: 5 euros. Habrá que ir…

Mas info aquí

jueves, 13 de mayo de 2010

Sigo soñando

Acabo de llegar de Neptuno. Bueno, no solo de allí...



Realmente acabo de llegar de comer con dos de mis orcos favoritos, de haber estado vigilando a los hijos de mi novia (probablemente sean mios también), de haberles higienizado convenientemente con su baño cuasi diario, de haber embutido a Pablete en la camiseta rojiblanca, regalo del yayo, de haberle instruido en la letra y música del himno del Glorioso, de ir raudo y veloz al bar de Manolo , de reencontrarme con los orcos antes citados, acompañados de otros tantos personajes embutidos en franjas rojiblancas. De haber sufrido como un perro durante 120 minutos y ver como un uruguayo conseguía que los siervos del gleba nos sintiéramos amos por una vez frente a otros mucho, como por ejemplo, el incoloro e insípido señor feudal...

En resumen, en momentos como este entiendo en parte la irracionalidad religiosa de algunos, pues el sentimiento que me acompaña ahora mismo sea probablemente comparable con el éxtasis de una beata ante las apariciones marianas en El Escorial.

Es irracional, pero estoy radiante. Y quien sabe, dentro de una semana, quizá estaré aún más radiante. Sobre todo sabiendo que estaré allí.

Bendito Aleti. Forza Aleti,

martes, 27 de abril de 2010

La Sal de este mar

Por suerte o por desgracia, me prodigo poco delante de la TV. Apenas un perezoso zapeo al final de mi jornada multidisciplinar. La verdad es que pocas veces acabo sucumbiendo ante la oferta televisiva, pero esta pasada noche fue uno de esos momentos. El La 2 emitieron un film titulado "La Sal de este mar".

Narra la historia de dos palestinos, Soraya y Emad, con vidas completamente distintas pero que tienen en común un sentimiento de marginalidad, que se conocen en Palestina en el momento en que uno (Soraya) desea quedarse y el otro huir (Emad). Soraya tiene veintiocho años. Nació y se educó en Brooklyn, pero ha decidido regresar a Palestina, país del que su familia tuvo que exiliarse en 1948. Desde su llegada a Ramallah, intenta recuperar el dinero de sus abuelos. Por su parte Emad, nacido en los territorios palestinos, ha conocido toda su vida la ocupación y la realidad palestina, y tiene como máximo sueño obtener un visado para ir a estudiar a Canadá y marcharse de allí.




El resultado es una mediterranea Road Movie que no pasará a los anales de la historia cinematográfica como un peliculón, pero si algo consigue aportar es dar un aire de occidentalidad y modernidad al auténtico drama que supone la desposesión de la tierra inflingida al pueblo palestino por parte de los hijos de Judá.

Por alguna extraña razón en los últimos meses han pasado por mis manos diversos libros sobre el conflicto arabe-israeli en Palestina, además de leer con detenimiento las "crónicas palestinas" de mi buen amigo Mota (ver enlace en mis blogs recomendados). Creo tener una visión bastante completa del drama de aquella tierra y de aquel pueblo, y ciertamente el film comentado no alcanza el completo dossier manejado por todos los autores que he leído. Sin embargo la inmediatez del medio cinematográfico permite sentirse más "cercano" a la siguiente situación: "¿Qué pasaría si un día me diesen "bola" de mi casa con argumentos tan peregrinos como la voluntad de Dios?". "¿Como me sentiría volviendo varios años después a la que fue mi casa familiar, viendo que está ocupada por unos extraños?".

Que se lo pregunten a los Palestinos. Que se lo pregunten a la población balcánica. ¿Tan lejos? No. Tan cerca...



miércoles, 21 de abril de 2010

El Velito



Surgida la polémica por el uso del hiyab en un instituto de Pozuelo de Alarcón, los medios públicos, políticos y culturales lanzan sus argumentos a favor y en contra de la prohibición de esta indumentaria. En mi caso me he quedado sorprendido por el hecho de no saber con cual de las dos posturas me quedaría. Tampoco se trata de aplicar la duda metódica para llegar a la verdad absoluta (nunca me convenció Descartes como filósofo), pero si de plantear argumentos a favor y en contra que me permitan ver cuales de ellos tienen más peso para mí, como parte de un permanente conocimiento interno.

Argumentos en contra:
  • El hiyab se relaciona frecuentemente a un símbolo de sumisión femenina dentro del mundo islámico.
  • El hiyab no deja de ser un símbolo religioso que establece una distinción para con el resto.

Argumentos a favor:
  • A día de hoy, espero y estoy seguro de que en este país, si una mujer porta el hiyab, no es ni mas ni menos que porque ella quiere. No estamos hablando de un burqa o un chador, prendas objeto de la furia feminista pancartera de hace un par de décadas ("Jomeini, cabrito, ponte tú el velito"). Estamos hablando por tanto de una prenda portada en base a la libertad personal.
  • Se trata de llevar un paño sobre la cabeza. Enorme chorrada sin importancia en definitiva.
Conclusión: Aunque creo que las influencias Jimenezlosantianas son mínimas en mi (¿nulas no?... peligro...), el respeto a la libertad personal cada día tiene mas peso en mi modelo vital. Si tragamos con monjas, curas, frailes, obispos, deanes, papas, pijos y toreros en nuestro día a día (todos ellos también disfrazados), ¿por qué no aceptar también esta nueva "moda"?. En definitiva, y como otras tantas y tantas veces: ¿no hay problemas más graves en el día a día de todos como para enfollonarnos aún mas con chorradas de este tipo?

Hija mía, ponte en la cabeza lo que te salga del coño alma.



Gonks Go Beat

viernes, 16 de abril de 2010

Pérdida Trapera

Pocas horas antes de que La Banda Trapera del Río se despidiese definitivamente con una única actuación en la carpa del festival Rambleros, el batería del grupo, Juan «Raf» Pulido ingresaba de urgencias. Tras una agonía provocada por su cancer de garganta, falleció el pasado martes.
D.E.P.

miércoles, 14 de abril de 2010

Salud...

Pues si, puede que no sea la panacea para los problemas de este nuestro Estado. Probablemente nuestro país agradecería soltar lastres pasados, por ejemplo modificando una ley electoral injusta. O por ejemplo convirtiéndose en un auténtico Estado laico sin esas extrañas componendas tipo "Acuerdos con la Santa Sede". O por ejemplo desarrollando una ley para la memoria histórica que finalmente ponga a unos y a otros en su sitio...

O por ejemplo acabando con esa institución anacrónica encabezada por los Borbones y allegados.

Me temo que no lo verán mis ojos, pero, hoy como ayer...

¡Salud y República!